Jobs-to-be-done aplicado a productos con IA
La gente no compra productos — "contrata" soluciones para un trabajo específico. El framework [[jobs-to-be-done|Jobs-to-be-done]] cambia la pregunta: de "¿qué features quiere?" a "¿qué está tratando de lograr, y por qué el producto actual no le sirve?". Con IA, el framework aplica igual — pero agrega una capa: qué trabajo emocional está haciendo el agente.
El usuario no contrata tu producto; contrata el progreso que le permite hacer.
Los tres trabajos
Cada compra sirve tres capas de trabajo simultáneamente:
- Funcional — el output objetivo ("quiero facturar rápido").
- Emocional — cómo quiere sentirse en el proceso ("sin ansiedad de haberme equivocado").
- Social — cómo quiere ser visto ("el socio que tiene todo bajo control").
Un producto que resuelve solo lo funcional compite por precio. Uno que resuelve las tres capas tiene moat.
Aplicado a productos con IA
Con IA, el trabajo emocional es más visible: la gente no quiere "un agente". Quiere "poder relajarse mientras el agente ejecuta". El producto, entonces, no es el output del agente — es la confianza que genera. Eso cambia qué pantallas importan: no el output, sino la trazabilidad, el rollback, el log.
Para tu producto, escribe las tres capas del job: funcional, emocional, social. Si dos salen idénticas o vacías, el producto está incompleto o el usuario no es el correcto.
- El usuario contrata progreso, no features.
- Tres capas: funcional (output), emocional (sensación), social (percepción).
- Con IA, el trabajo emocional (confianza) suele ser el que diferencia.